jueves, 29 de julio de 2010

Capitulo 1. Eternidad.

Estaba caminando por las desiertas calles de Inglaterra. Yo solo tenía 17 años ya casi un hombre para la época de 1825. Mi padre murió hace unos tres años. Tras ese hecho mi familia quedo devastada. Yo quede con todo la herencia que era una empresa de comercio de telas. Ya no aguantaba a mi edad tanto el peso de tener que soportar a mi madre llorar todas las noche, tener que calcular cada gasto que se hacia para poder llegar a fin de mes y lo peor la empresa estaba cayéndose a pedazos. Ya arto, siempre salía por las noches a un bar, a embriagarme para poder olvidar mis problemas. Basándome en esto debo describir una de estas noches. Era calida y sombría me encontraba en un bar bebiendo mientras jugaba poker con uno que estaba igual que yo. En eso este humilde señor saca un 9 mm porque se enfureció ya que pensaba que estaba haciendo trampa. Al hacer esto yo ya en un estado de depresión en el cual deseaba la muerte, mi camisa que estaba desarreglada, la abro en el pecho para que este señor puede disparar tranquilamente y asegurarme la muerte que tanto quería yo. Para tentarlo le dije –Para disparar se necesita más coraje que con el cual se le apunta al alguien- creo que era así no recuerdo muy bien la oración, todos empezaron a reírse en un murmullo casi sordo, pero la tensión seguía presente. El tipo con la mano temblorosa que sostenía el arma empezó a bajarla lentamente. Una prostituta, de la cual me había olvidado que se encontraba a mi lado, se acerco más a mí al saber que no corría peligro y me susurro que vallamos afuera que tenía una “sorpresa”. Deseaba que me matara pero sabría que esa no era esta sorpresa. Al salir ella con una fuerza me hizo quedar de espalda contra la pared. Recuerdo haberle dicho que era muy fuerte y que eso me gustaba esto la puso de ánimos. En ese momento no se que paso, fue tan rápido y brutal. En un segunda la chica se encontraba a mi lado con el cuello roto y desangrándose por el. Un hombre de unos 24 años se me hacerlo y con una fuerza inhumana me tomo del cuello y me estampo contra la pared de ladrillos. Recuerdo su rostro perfectamente en ese momento era deslumbrante a pesar de la luz mortecina de la calle, era pálido y sus ojos parecían arder en un fuego azul. Luego de eso, lo ultimo que sentí fue sus labios fríos rosar contra mi cuello, luego de eso es oscuridad total. Al despertar me encontraba en mi cama, debilitado. La primera persona que encontré que fue mi esclava, Isabella. Le pregunte que pasó y me contó que fui encontrado en una calle medio moribundo, al parecer yo estaba al punto de la muerte con muy poca sangre. Al escuchar eso la palabra vampiro se me vino a la mente. Rebotaba por todas partes era insoportable. Le pedí a Isabella que dejara en la mesa de luz, que se encontraba al lado de mi cama, el arma de mi padre. Pregunto el por qué pero no le respondí. Mi madre entraba y salía de la habitación hasta en punto que me arto y le debí gritar que se fuera de una ves por todas. Luego de hacer esto, ya pasados 20 minutos más o menos, aparece el mismo tipo que me ataco la otra noche. En un desesperado intento trato de tomar el arma que se encontraba a mi lado pero de un movimiento más veloz que lo que uno se puede imaginar me la arrebato de entre los dedos. Entre en estado de pánico le pregunte unas mil veces que quería de mi, jamás me respondió. De la nada aparezco rodeado como si me estuviera abrazando pero con una fuerza suficiente para que no pudiera ni moverme ni zafarme. Devuelta volvió a beber de mi sangre, desesperadamente trate de quitármelo de encima. Era inútil, de la nada se separa de mi y me dice con una voz tan calida, parecía una hermosa melodía al compás de un ritmo único…
¿No querías morir?
Yo… -no sabia que responderle-
En fin te daré dos opciones, deberías agradecérmelo luego, uno o te conviertes en lo que ves ahora o dos… te mueres.
La primera –dije temeroso e hipnotizado por su ser-
Esta bien, debo decir que fue una elección buena.
Aja –fue lo único que pude decir-
Luego de esto me saco a fuera, al jardín. Todos dormían en la casa. Me llevo a lo más profundo del bosque que se encontraba a las afuera de la casa no muy lejos.
Él empieza a acelerar el paso a duras penas pude seguirlo luego lo perdí de vista me desespere. Lo busque con la mirada pero nada trate de agudizar el oído pero tampoco escuchaba sus pasos, todo era inútil. En un momento él cae a mis espaldas desde la copa de un árbol y muerde mi cuello. Este fue diferente al hacerlo sentí un ardor en mi pecho. Era horrible todo daba vueltas, me caí al suelo como una bolsa de papas. Empecé a escuchar el ruido como de un tambor que iba cesando, su sonido luego era lento y calmado, luego inaudible hasta que seso y el dolor junto con él. Me sentí algo mareado, pero pude levantarme del suelo. Al visualizarlo pude distinguir cada imperfección de su rostro. Al ver a mí alrededor fue algo inexplicable, algo asombroso. Algo me sorprendió una voz.
Déjame presentarme yo mi querido amigo soy Louis.
Yo soy Michael.
Debo darte un consejo. No te enamores de la noche.
Buen consejo pero fue demasiado tarde.

martes, 27 de julio de 2010

I'm a Vampire

Aquí empieza todo… En este lugar tan sombrío, tan oscuro. En un lugar lejano, en Inglaterra y Francia luego. Solo nosotros, “gente” como nosotros (si así puedo llamarnos), puede sobrevivir. Si estas aquí has muerto por primera ves, si estas aquí ya ERES como NOSOTROS. Eres suertudo si sigues “vivo”, si has sobrevivido al beso de la eterna vida, muy pocos lo superamos, otros morimos, otros no lo resistimos. Ustedes no saben lo que es probarla, desearla y perderla en algunas ocasiones. Saben de lo que hablo, si no lo saben es algo que de seguro corre por sus venas, por todo su cuerpo y gracias a ella están vivos. Con gran facilidad podría arrebatársela, total son simple humanos. Como de seguro escucharon en estos famosos libros y películas (La saga de crepúsculo) algunas cosas son ciertas y otras no, por ejemplo alimentarse de los animales es algo realmente asqueroso y no “huele” diferente un licántropo o un “hombre lobo”. Si ellos son reales como nosotros, sino seria aburrido un lugar en el cual no tienen un enemigo tan poderoso como nosotros. De seguro se dieron cuanta y si somos VAMPIROS. Yo soy uno, pero hay miles por todo el mundo. Todos somos solitarios y si andamos de a par es para protegernos las espaldas. Somos seres solitarios y muy pocos llegan a encontrar el “amor” sin antes haber bebido de su sangre (la mayoría muere por el deseo profundo que produce). Para que conozcan un poco más de nosotros la mayoría se concentra en Francia. Allí hay un grupo que pone las reglas, y si ya se como los “Vulturis”, las reglas a seguir son las siguientes.

1. Jamás reveles el secreto.

2. Nunca conviertas a niños tan jóvenes como de 6 o 10 años (Casi siempre somos de 17 a 24 años)

3. No salgas de día. Si somos vulnerables a la luz del Sol pero no nos mata solo genera un ardor insoportable, para explicarlo es como cuando te quemas con el Sol y estuvieras siempre tocándote el lugar y frotándolo.

No tengo más para decir solo que pronto te contare mi verdadera historia. Advierto que no es amorosa o linda sino que es amarga, triste y sanguinaria. No somos como los Cullen, TODOS somos igual de asesinos como esos Vultiris. Ninguno puede resistirse a la sangre a pesar de lo mucho que odies tener que matar a gente inocente que no tiene nada que ver contigo. Así lo sentí en un momento pero luego ya no te importa, con todo lo que pasaste en una vida ya no importa nada solo sobrevivir en las oscuras calles de Francia si puedes escapar de nosotros…